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EL VIENTO DE LA LUNA

Antonio Muñoz Molina

Barcelona, Seix Barral, 2006, 315 p.

 

A Muñoz Molina le gusta repetir ambientes, personajes, nombres. Mágina, la ciudad donde se desarrolla la novela – su Úbeda natal – ya salía en El jinete polaco. También allí se trataba de la historia de un adolescente soñador, que no quiere ser agricultor como su padre, republicano que ha sufrido mucho en la postguerra. El muchacho está embelesado con la aventura espacial de los Apolos y en particular con el alunizaje del 20 de julio de 1969, que él vive como nadie de su familia, escéptica de que algo así pueda ocurrir. Su desarrollo sexual, obsesivo con la masturbación, enamorado de cuanta actriz aparece en las películas, en choque con la enseñanza de los salesianos (no sólo él, desde luego, sino unos cuantos “gamberros” de su clase también). Sólo el padre Peter, un cura joven y amistoso, se gana la simpatía del joven aunque no su confianza. Le presta libros que el muchacho no lee, obsesionado con las conquistas espaciales.

El pueblo es pequeño, la chismografía grande, las divisiones causadas por la guerra no han desaparecido. Un nuevo invento, la televisión, congrega a la familia del joven protagonista en la casa del rico del pueblo, a quien todos detestan y se alegran cuando le aparece un cáncer terminal. Sofía, la joven tía del muchacho, desenvuelta, coqueta, sensual, se casa con un comerciante emprendedor, desinhibido como ella, en abierto contraste con la familia tan conservadora de donde proviene.

Las descripciones son excelentes, llenas de adjetivos coloristas, que estimulan todos los sentidos. Se ve que el autor conoce bien el campo, lo aprecia, pero lo considera un baúl de los recuerdos. Los suyos, desde luego, pero que eran muy semejantes en los pueblos de la España de la postguerra. No hay que buscar acciones espectaculares, sino añoranzas de un mundo que se fue. “Antonio Muñoz Molina transmite como nadie la fragilidad de instantes capaces de cambiar una vida, como la llegada del primer televisor a la casa, la conciencia del incalculable consuelo de la lectura o el descubrimiento de un secreto que ha marcado la ciudad desde la guerra civil”.

Una novela con el trasfondo político de las de Almudena Grandes, o María Dueñas, pero que muestra con realismo vital el fuerte cambio generacional.

 

Marzo 2013

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